Tras inhabilitación, Leopoldo López acude a la Clínica Betty Ford en busca de rehabilitación
Después de haber sido cruel e injustamente inhabilitado por las autoridades del régimen militar venezolano, el alcalde de Chacao Leopoldo López viajó a Estados Unidos para internarse en el Centro Clínico Betty Ford, seguro de que allí podrán rehabilitarlo para cargos públicos.
A pesar de la fría recepción del personal del centro, que le informó que el centro es para rehabilitarse del abuso de alcohol y/o de drogas, no del abuso de puestos políticos, el apuesto Leopoldo insistió en ser internado.
“¿No me reconocen? Soy Leopoldo López, el entrañable y cercano amigo de Barack Obama, salimos retratados en múltiples fotos a lo largo y ancho del mundo entero” afirmó, mientras intentaba deshacerse del perro rottweiler con el que los miembros del personal de seguridad pretendían disuadirlo de su insistencia.
Finalmente, tras echar mano de un cheque destinado inicialmente a indemnizar a las víctimas del famoso spot televisivo donde con gran pericia conducía una buseta por Caracas, consiguió ser admitido en el centro.
“Esto está lleno de famosos, y prácticamente son todos blancos como yo” expresó dichoso en sus primeras impresiones, después de la ducha fría a presión con la que fue agasajado a modo de bienvenida. “Así habría sido la Caracas que hubiera diseñado de no haberme inhabilitado: blanca, limpia, y llena de salud y vida” relataba, mientras cerca suyo Lindsay Lohan, la bella y talentosa actriz de Disney, le arrebataba un frasco de colonia a la anfitriona, Betty Ford, para bebérselo apresuradamente a continuación.
Leopoldo afirmó hallarse muy satisfecho de la atención en el lugar, por lo que descarta regresar a la vida política venezolana hasta que “mi nueva amiga Betty Ford no me rehabilite políticamente”, ni mientras “los chavistas sigan ganando elecciones una y otra vez, claro signo de que en Venezuela se vive una dictadura”.









