Ledezma termina la huelga de hambre: "¡Morcilla! ¡Denme morcilla!"
Como había prometido, el valiente Alcalde Metropolitano, Antonio Ledezma terminó la huelga de hambre tan pronto la OEA le hizo caso, y pedía a gritos una ración de morcillas para estabilizar su apetito. Los paramédicos actuaron de inmediato, suministrándole una transfusión de sangre por vía oral.
La dieta líquida a la que estuvo sometido durante estos días, un líquido rojo con alto contenido de hierro para mantener altas las plaquetas, fue el único consuelo que tuvo el aguerrido alcalde durante estos días de olvido por parte de la prensa.
El alcalde pudo hacer unas declaraciones en el límite de sus fuerzas. "Zelaya, te odio. Zelaya, escúchame bien: te odio, te odio, te odio.", fue lo que alcanzó a decir antes de que los médicos y paramédicos se lo llevaran, a la voz de "abran paso, abran paso, que aquí va un valiente".
Se especula que los argumentos de Ledezma en contra de Zelaya se deben a que le quitó cobertura mediática injustamente, porque no se puede comparar un paisito como Honduras con la digna Alcaldía Mayor que nuestro héroe dirige.









